Señales de alerta en adolescentes

Es posible que notes que tu adolescente duerme mucho más de lo habitual, evita las comidas familiares o cambia repentinamente de grupo de amigos sin explicación alguna.


  • Los cambios de comportamiento suelen aparecer primero. Las calificaciones bajan sin una razón académica clara, la asistencia se vuelve irregular o un estudiante que antes participaba activamente abandona las actividades que antes disfrutaba.
  • Los signos físicos son los siguientes: pupilas contraídas, hemorragias nasales frecuentes, pérdida de peso inexplicable o una apariencia desaliñada que contrasta con los hábitos previos.
  • Los cambios emocionales incluyen irritabilidad, cambios repentinos de humor, retraimiento en las conversaciones familiares o actitud defensiva ante preguntas sencillas. El acceso a medicamentos recetados en el hogar, ya sea por la cirugía de un padre o el tratamiento para el dolor crónico de un abuelo, aumenta significativamente el riesgo.


Si observa varias señales de alerta o siente que su intuición le dice que algo anda mal, comuníquese con el Departamento de Salud Pública del Condado de Stearns para hablar sobre los recursos locales para la evaluación, el asesoramiento y la intervención temprana en el Condado de Stearns.

A person in focus holds their hand up in a gesture to stop, with their face blurred in the background.

Qué deben observar los padres y cómo responder

Mejorarás los resultados si confías en tus observaciones y actúas antes de que la situación se agrave. Presta atención a los cambios en los patrones de sueño, como trasnochar y dormir durante el día, o a los cambios en el apetito, como saltarse comidas durante días y luego comer en exceso. Observa si tu adolescente se aísla en su habitación, cierra con llave puertas que antes estaban abiertas o reacciona con hostilidad ante preguntas rutinarias sobre su día. Busca medicamentos que falten en casa, necesidades de dinero inexplicables o nuevas posesiones que no se correspondan con sus ingresos o su paga.


La intervención temprana suele prevenir que la adicción se convierta en un consumo diario o en una sobredosis. Los padres aprenden a distinguir entre el secretismo típico de los adolescentes y las señales de alerta que requieren atención inmediata, y crean redes de apoyo con otras familias que enfrentan preocupaciones similares para no tener que afrontar el proceso solos.

No todos los cambios de comportamiento indican consumo de drogas, y algunos adolescentes sufren ansiedad, depresión o estrés social no relacionados con sustancias. Sin embargo, cuando aparecen varios signos a la vez, especialmente si se tiene acceso a opioides o se pertenece a grupos de amigos conocidos por consumir drogas, el riesgo se vuelve lo suficientemente significativo como para justificar una consulta con un profesional. Esperar a tener pruebas o certeza suele significar perder la oportunidad de una intervención temprana eficaz.

Preguntas frecuentes sobre las señales de alerta en adolescentes

Los padres de todo el condado de Stearns se hacen preguntas similares cuando sospechan por primera vez que su hijo adolescente puede estar consumiendo opioides u otras sustancias.

¿Cuáles son los signos físicos que indican con mayor fiabilidad el consumo de opioides en adolescentes?

Las pupilas contraídas que no responden a los cambios de luz, la somnolencia que persiste durante todo el día y el habla arrastrada o los movimientos lentos son indicadores físicos comunes del consumo de opioides.

¿Cómo puedo saber si mi hijo adolescente está consumiendo opioides o simplemente está pasando por el estrés normal de la adolescencia?

Busque conjuntos de señales que incluyan cambios físicos, cambios de comportamiento y aislamiento social que se presenten juntos durante varias semanas, especialmente si van acompañados de acceso a medicamentos recetados en el hogar.

¿Por qué debería actuar por instinto aunque no tenga pruebas?

La dependencia a los opioides puede desarrollarse rápidamente, y esperar a obtener pruebas definitivas a menudo retrasa la intervención hasta que el riesgo de sobredosis o de graves consecuencias para la salud ya ha aumentado.

¿Cuándo debo consultar a un profesional de la salud?

Si observa pupilas contraídas, somnolencia inexplicable o marcas de inyecciones en brazos o piernas, pida cita inmediatamente en lugar de esperar a recabar más información.

¿Cómo puedo acercarme a mi hijo adolescente sin dañar su confianza ni alejarlo?

Elige un momento de calma, expresa tu preocupación sin enfadarte, haz preguntas abiertas y deja claro que tu objetivo es su seguridad, no el castigo ni el control.